Viajar con niños

Guía para visitar Budapest con niños

viajar con niños a budapest

Budapest es un parque infantil enorme. OK, quizá es un poco exagerado pero la verdad es que no está muy lejos, porque la capital húngara tiene realmente mucho que ofrecer a los más pequeños.


En primer lugar, y para suerte de los mamás y papás viajeros, parece que en los últimos años están multiplicándose los parques infantiles por toda la ciudad: en cada hueco, entre dos edificios, en cada parque urbano y en cada plaza se resurge un espacio lúdico para niños. Vamos a ver los más céntricos y famosos:


El parque Olimpia, al que le dio el nombre la adyacente escultura de los anillos olímpicos, se halla en Pest, al lado del río y a dos manzanas del Parlamento, dispone de una área muy extensa y con una gran variedad de atracciones y además una extensa zona verde para jugar o hacer picnic. La atracción principal del parque es un conjunto en forma de barco, de 15 metros de largo. Fue concebida para recordar el barco (más concretamente un monitor) llamado “SMS Maros” que fue construido, junto con el “SMS Leitha” en 1871 como buque de guerra para la Monarquía Austro-Húngara. Por si despierta tu interés, en el parque hay tablas informativas tanto de la historia del barco como de los logros olímpicos húngaros. El SMS Leitha (o Lajta) a su vez, hace poco fue restaurado y rediseñado como barco-museo, está atracado justo en frente del Parlamento y lo puedes visitar durante los meses del verano. Más info y entradas aquí. La visita de este parque puede ser combinada con la del Parlamento, el barco Lajta, los ferrys, e Isla Margarita.

En Buda, justo por debajo de las murallas medievales del barrio del castillo se hallan dos parques infantiles temáticos, el parque infantil “Mátyás király” (Rey Matías) y otro llamado “Szaffi”. El primero tiene su entrada por el “Halászbástya” (Bastión de los Pescadores), y evoca la época medieval propio del dicho rey, cuyo sobrenombre es “El Justo”, y quien ha originado un sinfín de cuentos populares para niños (aunque sea en inglés, he aquí un cuento animado sobre él). El otro parque, llamado “Szaffi” (por la peli de igual nombre) es más pequeño en extensión y solo abre a las tardes (por la mañana está abierto exclusivamente para un jardín infantil cercano), pero si el del rey Matías esté muy lleno, se puede pasear unos minutos más y quizá encontrar este parque infantil menos concurrido. Aquí lo puedes localizar. Sus figuras narran la historia de Szaffi, una niña muy hábil y valiente, en tiempos de la ocupación turca (siglos XVI-XVII). Ambos parques pueden ser combinados con una visita al barrio del castillo, y con un helado o postre en la pastelería Ruszwurm.

Quien visita a Gellérthegy en Buda, puede visitar también el parque de toboganes. Para los más curiosos: este parque infantil existe hace décadas y siempre fue famoso por sus toboganes; hace poco lo ampliaron y renovaron, y realmente quedó muy bien. Aquí puedes ver fotos antiguas de 1968 del mismo parque. Ésta es la localización del lugar, entre la “Citadella” y el balneario “Gellért”. Este parque es tal vez el más atractivo de la zona, pero si está muy lleno, hay otros dos parques alternativos muy cerca de este punto que no son menos buenos: uno es “Vuk” (llapara que los niños jueguen adaptados al peso y necesidades de los niños mayores (8-14 años) también. Quedan bien combinados con una excursión o visita a Gellérthegy, o viniendo de Pest, de Nagyvásárcsarnok (Mercado Central), a través del puente Szabadság (el puente verde, de Libertad).

Durante los meses calurosos de verano los parques infantiles con agua y barro son los más populares, pero la mayoría se encuentra fuera del centro, como el de Bikás park. Éste es accesible con metro línea 4, y dispone de un enorme recinto cercado con varias subzonas diferentes: zona de agua y barro, aona de trampolines, de educación vial, etc..


Y ahora dos récords: el parque infantil que se halla a la altitud mayor dentro de Budapest es el de Normafa (a la altura de alrededor de 470 m). Tiene dos tirolinas y vistas estupendas hacia la ciudad. Y el parque infantil más grande es el de Városliget, con una sección para niños mayores (6-12 años). El de Normafa se puede combinar con una visita a Libegő, o a Gyermekvasút (tren de los niños), el segundo con la visita al balneario Széchenyi, a Hősök tere (Plaza Héroes) y metro línea 1 (la de 1896).


La mayoría de los parques infantiles tiene WC público con cambiador de pañales, y es gratuito o funciona con moneda de 100 Ft (más o menos unos 0,30€). Todos están provistos de bebedero, y son homologados según normas de la UE. Los antiguos juguetes, torres, columpios de hierro de los años 60-70 ya son historia. Los parques infantiles de Budapest están abiertos durante el día, o sea cierran después de la puesta de sol (durante el verano, hasta las 19-20-21h, y el invierno, hasta las 18-19h, dependiendo del circuito del personal quienes los cierran).


Y ahora, algo más que parques. Comencemos con la Margit-sziget (isla Margarida) que, como su nombre indica, es una isla del Danubio, con un mini-zoo gratuito (tiene cigüeñas y águilas rescatadas y varias otras especies), zona verde muy espaciosa, jardín japonés, una hermosa fuente con juego de música y luz (sólo verano), y se pueden alquilar por hora unas bicicoches de color. El mini-zoo cierra durante los meses del invierno, pero los animales se pueden ver por fuera también.


Desde el Budapest Eye, erguido en la plaza central de Deák tér en Pest, se puede contemplar toda la ciudad, muy recomendable, interesante y divertido tanto durante el día como a con las luces nocturnas presidiendo la ciudad. Hay también un parque infantil en la plaza, muchos árboles centenarios que dan sombra en el calor del verano, y una zona de césped con superficie de agua, donde al atardecer se reúnen los adolescentes y jóvenes. Cerca está el barrio judío, la Bazilika, el edificio de la Opera, etc., y no está muy lejos de aquí el kiosco donde se puede probar "lángos" (por el momento cerrado, por motivo de las obras de metro, pero el enlace ofrece dos otros lugares).


El Városliget (parque de la ciudad, mencionado arriba), además del balneario, del castillo, del parque, de los museos, del bebedero termal Szent István y del zoo, dispone también de un lago, que durante el verano ofrece barcas a remo de alquiler, y durante el invierno, una pista enorme de patinaje. La época de hielo empieza en diciembre y, dependiendo de la temperatura, cierra en febrero. Alquilan patines y se vende té y vino caliente.


Si a los niños les gusta subir a torres, no se les pierdan estas tres: la torre de la Iglesia Matías y la torre de la Iglesia Mária Magdolna, ambas en el barrio del castillo, y la de la Bazilika en Pest (por el momento cerrada). Preparad a vistas deslumbrantes.


¿Y si llueve? No hay por qué alarmarse

Por ejemplo, las cuevas de Budapest, en el norte de Buda, están abiertas todo el año, con temperatura constante de 12ºC y mucho por ver. La Pálvölgyi-barlang y la Szemlőhegyi-barlang son abiertas a visitas (ver más info aquí y aquí). Otra opción es ir al Museo de los Cuentos (Mesemúzeum) que es un lugar interactivo, instalado en un edificio antiguo, abajo del castillo. El Budapest Bábszínház (teatro de marionetas) tiene actuaciones en inglés, muy divertidas y bien estructuradas (entradas aquí). Hay también clubes y lugares para pasar con los más pequeños si afuera llueve o hace demasiado frío, como HelloAnyu en Csányi utca 7. El Minipolisz (lugar interactivo alrededor de la pregunta “¿qué vas a ser cuando seas grande?”), en la céntrica calle Király utca también es una buena opción. Los niños mayores pueden ser interesados en el Sziklakórház (Hospital de la roca o Hospital búnker) en el barrio del castillo, en ir a jugar al flíper en el Flippermúzeum en Pest, o en visitar un skatepark (éste por ejemplo, aquí).

Para los aficionados puede resultar imprescindible el űzoltó Skanzen (un parque y exposición al aire libre de coches de bomberos de varias épocas, en el norte de Pest; es necesario marcar visita), o el Vasúttörténeti Múzeum (Museo de Ferrocarril, aquí).

Por el momento, desgraciadamente tanto la mayoría de los lugares arriba mencionados como los viajes en si están afectados por la pandemiad del virus COVID 19 (este apartado se escribió en plena segunda ola de la pandemia), pero he aquí un libro sobre Budapest, para niños, en inglés, que puede servir como un viaje imaginario hasta que vuelva a ser posible viajar.

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar